Para cubrir grandes ventanales, la opción más recomendada es el toldo vertical (o estor de exterior tipo screen), ya que se desliza paralelamente al cristal, ofreciendo una protección solar total, alta resistencia al viento y una estética minimalista. Si lo que se busca es proyectar sombra hacia el exterior para crear un área de descanso, el toldo de brazos articulados es la alternativa ideal, ya que permite cubrir amplias superficies sin necesidad de estructuras fijas ni postes, manteniendo las vistas despejadas y permitiendo retraerlo completamente cuando no se necesita.