Igualmente, en función de las características de la zona donde vamos a instalar el toldo, la empresa instaladora determinará qué tipo de fijación es la más adecuada y eficaz: mecánica o química.
• Fijación mecánica: se trata del sistema de fijación tradicional con pernos de anclaje y otros elementos característicos de la sustentación clásica.
• Fijación química: Este tipo de fijación resulta ideal para realizar montajes de toldos, pérgolas, cerramientos de aluminio, etc.; tanto en paredes macizas como en paredes que presentan partes huecas: ladrillos, bloques de hormigón, jeros, termoarcilla... Este tipo de fijación se realiza con resinas que ofrecen un alto nivel de seguridad de anclaje.